marzo 10, 2007

JOVENES Y ESOTERISMO

Los jóvenes y el esoterismo

Magia, satanismo y ocultismo: la patraña del fuego que no quema

Uno de los fenómenos más alarmantes que caracterizan el mundo de los jóvenes es el aumento del interés por lo esotérico. En los últimos años estamos asistiendo a un auténtico boom de la magia, del espiritismo e incluso del satanismo; una cuestión que se ha zanjado a menudo tachándola de "moda pasajera" o "una de las últimas fronteras de la transgresión". Pero las raíces del problema son mucho más profundas.

Este volumen es un intento de ponerlas al descubierto. Constituye una auténtica investigación para descubrir las tendencias esotéricas de las nuevas generaciones.

El autor explora las diversas zonas "de riesgo" del mundo de los jóvenes: el rock satánico, en el que los grupos musicales exaltan al demonio y la violencia; las discotecas, que se están convirtiendo cada vez más en "rituales de masa", entre consumo de droga y alcohol; los secretos de los tatuajes y del piercing; el mundo de internet, con sus innumerables páginas dedicadas al satanismo, a la magia y al ocultismo; las revistas para adolescentes, algunos programas de televisión y ciertos dibujos animados con mensajes cada vez más esotéricos.

Un libro revelador que pretende ayudar a comprender por qué todas estas formas de esoterismo están conquistando cada vez más el corazón de los jóvenes.

Carlo Climati, periodista de profesión, nació en Roma en 1963. Es responsable de la oficina de prensa del Ateneo Pontificio "Regina Apostolorum", y escribe para L´Osservatore Romano, Avvenire y otros periódicos y agencias de prensa. Ha preparado programas para la radio y televisión y desarrolla una intensa actividad de conferencias y encuentros con los jóvenes. Entre sus publicaciones destacan una sobre el rock satánico y otra sobre las discotecas, las drogas y el alcohol.
Autor: Carlo Climati
Fuente: Ciudad Nueva

CRACK Y COCAÍNA

La cocaína es una de las drogas adictivas más potentes. Una vez que una persona ha probado la cocaína, no puede prever ni controlar hasta qué punto seguirá usándola.Las principales formas de administración de cocaína son la aspiración o inhalación, la inyección y el fumar (incluso cristales de cocaína y crack).

La inhalación es un proceso que consiste en aspirar polvo de cocaína a través de las ventanillas de la nariz, donde se absorbe a la corriente sanguínea por medio de los tejidos nasales. La inyección es el acto de usar una aguja para aplicar la droga directamente a la corriente sanguínea.

El fumar entraña inhalación del vapor o humo de cocaína a los pulmones, donde la absorción a la corriente sanguínea es tan rápida como por inyección."Crack" es el nombre vulgar de la cocaína obtenida a partir de clorhidrato de cocaína y convertida en cristales que se pueden fumar.

En lugar de ser necesario emplear el método más volátil de tratamiento de cocaína con éter, la cocaína crack se trata con amoníaco o bicarbonato de sodio y agua y se calienta para retirar el clorhidrato, con lo que se produce una forma de cocaína que puede fumarse.

El término "crack" se refiere al crujido que se oye cuando se fuma (o se calienta) la mezcla, presuntamente causado por el bicarbonato de sodio.Hay un gran riesgo, ya sea que la cocaína se inhale, se inyecte o se fume. Al parecer, el uso compulsivo de cocaína puede acelerarse si la sustancia se fuma en lugar de absorberse por vía intranasal.

El fumar permite que dosis extremadamente altas de cocaína lleguen al cerebro muy rápido y produzcan un estímulo intenso e inmediato. El usuario de drogas inyectables está expuesto al riesgo de transmitir o contraer la infección por el VIH/SIDA si comparte agujas u otro equipo de inyecciones.

DIGAMOS SIEMPRE NO A LAS DROGAS.