Si antes se pasaba de la familia de origen a la familia de destino, hoy se está creando un cambio intermedio.
Hubo una época el siglo XIX, en la que se inventó la adolescencia, edad de la vida que no existía antes.Está empezando otra época en que se está descubreiendo un nuevo sentido a la soltería.
Hubo también una época en que ser soltero equivalía a vivir un celivato o dicho de otro modo, un estado laico de continencia y castidad.
Hoy, soltero no puede ni debe identificarse con abstención sexual.
En ambos estados hay duras y maduras. En el fondo no hay nigún estado ideal. No es mejor estar soltero que estar casado. Lo mejor es tratar de vivir con la mayor riqueza las relaciones que entablamos.
No es el estado de soltero o de casado lo que hace que una persona sea feliz, sino lo que cada cual vive en su soltería o en su matrimonio.
DENUNCIEMOS SIEMPRE LOS MALOS TRATOS
marzo 27, 2007
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